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Cerraduras de seguridad: pautas para escoger la más adecuada

Las cerraduras de seguridad son muy importantes para garantizar la seguridad en diferentes superficies. Ya no solo se trata de sistemas útiles en viviendas o locales, sino que también son mecanismos esenciales para el funcionamiento de diferentes equipos como cajas fuertes, carritos de supermercado, taquillas, etc.  

En función del dispositivo en el que se vaya a emplear, será necesario un tipo de cerradura de seguridad u otro. En el siguiente artículo descubrimos las diferentes tipologías que existen y cómo escoger la más adecuada.

Tipos de cerraduras de seguridad

Para escoger la cerradura de seguridad adecuada lo más importante es identificar la necesidad concreta del dispositivo o lugar en el que se va a implementar. No se necesita el mismo tipo de cerradura para una puerta que para una caja fuerte.

También es importante tener en cuenta el material con el que está fabricada.  Prácticamente todas las cerraduras actualmente se elaboran con distintos tipos de aceros (inoxidables, galvanizados, reforzados o macizos), aunque también las hay de hierro o de níquel.

Existen diferentes clases de cerraduras en el mercado actual, cada una de ellas con unas características específicas. Estas son las principales:

Cerradura cilíndrica

Son las más habituales y reciben su nombre por la estructura cilíndrica de la pieza central con bombín de pera. De este tipo las hay de alta seguridad con bombines antibumping, antiextracción, antitaladro y antiganzúa, dependiendo de las necesidades.

Cerraduras empotradas o de embutir

Estas cerraduras cuentan con un dispositivo en la manilla para abrir desde el interior que hace girar el pestillo. Tradicionalmente, se han instalado en puertas de baños e interior de viviendas para aislar unas zonas de otras y poder abrir desde el interior.

Cerraduras de sobreponer

Suelen instalarse en puertas de grosor fino. Por ello, se emplean en terrazas y accesos a jardines. Su mecanismo de acción queda al descubierto por uno de los lados.

Cerraduras tubulares

En este tipo de cerraduras el picaporte y la cerradura se encuentran unidos en un mismo mecanismo. Se suelen instalar en lugares o zonas del hogar con las mismas prestaciones que las empotradas. La diferencia es que se pueden abrir o cerrar desde el interior pulsando un botón. Ideales para baños, habitaciones o despachos que deseemos cerrar desde el interior.

Cerraduras multipunto 

Este tipo de cerraduras es el más utilizado en puertas centrales de acceso a viviendas por su alto nivel de protección. Su característica principal reside en que incorpora varios cerrojos en el centro, así como en la parte inferior y superior de la puerta. Estas cerraduras se activan con un único sistema interno que permiten cerrarlas a la vez. Son altamente seguras y, desde luego, las más difíciles de forzar.

Cerraduras electrónicas o digitales

Estas son similares a las de los hoteles y están disponibles en diversos tipos y modelos: mediante código alfanumérico, mediante huella digital, a través del teléfono móvil y una app, por Bluetooth, etc.  Este tipo también se conoce con el nombre de cerradura inteligente.

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¿Cuál es la cerradura más adecuada en función del tipo de puerta?

Para aumentar la eficacia de las cerraduras, hay que escoger también la puerta más indicada para cada caso.

  • Puertas acorazadas: este tipo de puertas son las que ofrecen una mayor seguridad y, por lo tanto, son las que tendrían que tener una cerradura que proporcione una máxima garantía. Por ello, en este tipo de puerta se recomienda emplear una cerradura multipunto.
  • Puertas blindadas: se trata de puertas poco resistentes, por lo que se tendría que montar también una cerradura multipunto con varios cerrojos para reforzar la seguridad.
  • Puertas macias: estas son las puertas más utilizadas en estancias interiores y, por eso, es suficiente con colocar cerraduras de embutir o cerraduras tubulares.
  • Puertas metálicas: con estas puertas, que son aislantes debido al poliuretano, se deberían usar cerraduras cilíndricas o multipunto para aumentar la seguridad.

Recomendaciones para elegir la mejor cerradura de seguridad

Para escoger la mejor cerradura de seguridad habrá que tener en cuenta la calidad de los materiales empleados en estas. Se puede optar por cerraduras fabricadas en hierro, níquel o acero inoxidable.

A parte del material, hay que escoger una cerradura de seguridad que incorpore un método de prevención adicional contra el bumping. El bumping es una de las técnicas más utilizadas actualmente para forzar el cerrojo. Consiste en introducir en el cilindro de la cerradura una llave manipulada y golpear la misma con el fin de hacer “bailar” los pistones del mismo. 

Con esto, lo que se consigue es que los pistones del cilindro salten simultáneamente cuando la llave es golpeada, permitiendo el giro de esta y, por tanto, la apertura de la puerta de seguridad. Para evitar esta técnica, lo más recomendable es utilizar una cerradura con mecanismo anti-bumping.

A pesar de escoger la mejor cerradura de seguridad, con el paso del tiempo estas siempre sufren un desgaste que termina produciendo fallos en su funcionamiento. Por ello, es importante conocer los principales fallos para poderlos remediar cuanto antes.

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Fallos habituales en las cerraduras de alta seguridad

Estos son los fallos más comunes que pueden presentar las cerraduras de alta seguridad:

  • La llave no entra: Puede ocurrir debido a que la llave esté en mal estado o a que el cilindro tenga alguna suciedad. Para solventarlo, hay que limar correctamente la llave para evitar rebabas o limpiar el cilindro con cuidado.
  • El pestillo no funciona: Desalineación del mismo debido al uso normal de la puerta. Se puede solventar ajustando los tornillos/pieza del marco de la puerta o lubricando el pestillo con spray de grafito.
  • El pestillo se atasca: Puede ocurrir porque la puerta se ha desplazado por algún motivo. Se puede solventar llevando el pestillo a la nueva posición o ajustando/sustituyendo las bisagras de la puerta para llevarla a la posición original.
  • Dificultad al girar la llave: Suele ser por falta de lubricación. Para ello hay que aplicar spray de grafito y si esto no funciona habrá que cambiar la cerradura.

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